martes, 26 de septiembre de 2017

Un ejército de cañas en el Cares



Setenta y dos deportistas de toda España participan hasta el domingo en el XIX Máster de Campeones de pesca sin muerte de reos por parejas
Setenta y dos deportistas de todas las comunidades autónomas españolas participarán en los próximos días en el XIX Máster de Campeones de pesca de reos por parejas, en los ríos Cares y Deva. El campeonato, de pesca sin muerte, constará de seis mangas, dos 2 por día, y de siete horas de pesca cada jornada. La presentación del torneo será hoy, a las 20.00 horas, en los jardines del Archivo de Indianos de Colombres. Correrá a cargo de Eduardo García Carmona, e incluirá la lectura del pregón, a cargo de Ignacio Rojo Herguedas y Miguel Aguilar Juan. Después será la cena, el saludo de las autoridades locales y autonómicas y el sorteo de los puestos, en Unquera.

La competición propiamente dicha comenzará el jueves, a las 10.00 horas, con la primera manga. La segunda será por la tarde. En los siguientes días, hasta el sábado habrá de nuevo dos mangas en cada uno de ellos, una por la mañana y la otra por la tarde. El mismo sábado, durante la cena (22.30 horas, en La Bariega de Cimiano, en Panes), se procederá a la entrega de premios y regalos de las casas comerciales y a la clausura del torneo. Finalmente, el domingo, tras el desayuno, se despedirán los participantes.
Las reglas del reos señalan que los REOS mayores o iguales a 19 centímetros, medidos desde la punta de la boca hasta final de cola serán válidos y se puntuarán según el Reglamento de la Federación Española de Pesca y Casting (longitud al cubo dividido entre 100, más 100 puntos por pieza válida.). También establecen que queda terminantemente prohibido tentar a los salmones, siendo esta acción motivo de descalificación de la pareja. Se considera captura válida todo reo clavado por delante de la perpendicular de la apertura de las agallas.

Las clasificaciones serán independientes por mangas . Al final del campeonato cada pareja tendrá 6 clasificaciones. En caso de empates, así como el valor de los "0" se aplicará el reglamento de la competición de la Federación al cual se ceñirá la organización en todo momento.
Habrá un control por parte de la organización para cada tramo y un encargado de la vigilancia y medición de las capturas. Habrá un número máximo de dos señuelos y la distancia entre ambos será libre.


  



Vielva y Bao ganan el XIX Maestros de Campeones de pesca de reos por parejas
Los ríos Cares y Deva ofrecieron un total de 1.027 capturas, pese a las adversas condiciones meteorológicas durante el desarrollo de la pruebaColombres (Ribadedeva)


Del miércoles día 13 al sábado 16 se disputó, en aguas de los ríos Cares y Deva, la decimonovena edición del Maestros de Campeones de pesca de reos por parejas. Esta prestigiosa prueba aumenta su popularidad y repercusión mediática en cada nueva edición, como lo demuestra el hecho de que, para cubrir el evento, se dieron cita distintos medios de comunicación, entre ellos las cámaras de la TPA, del Canal Caza y Pesca de Movistar+ y de Televisión Española con el programa "España directo".

El campeonato fue organizado por el Oviedo Pesca Club y la Asociación Deportiva Máster de Campeones, con sus presidentes Joaquín Alperi Sánchez y Javier Herrero Mendiondo "Zapa", a la cabeza. Dicha organización brilló a gran altura, convirtiendo este Máster de Pesca en una cita ineludible para gran parte de los pescadores de competición del país. Uno de los principales pilares de este evento es el compañerismo y la amistad que reinan entre los participantes. "Los pescadores han disfrutado mucho, todos han conseguido peces y no ha habido ningún accidente. Han quedado encantados con el río, con la belleza de estos maravillosos paisajes y con el buen trato recibido" nos comenta Javier Herrero.

La competición arrancó el miércoles día 13 con la presentación, pregón inaugural y posterior intervención de distintas autoridades de los ayuntamientos colaboradores (Ribadedeva, Val de San Vicente, Peñamellera Baja, Peñamellera Alta y Cabrales) en el incomparable marco del Archivo de Indianos, en la Finca Guadalupe, de Colombres, donde se dieron cita participantes y acompañantes. Varias casas comerciales relacionadas con la pesca patrocinaron el evento y donaron un amplio número de artículos sorteados entre los participantes en la cena de clausura.

Adversa meteorología

La competición tuvo lugar en el río Cares y en los tramos asturianos del Deva, donde se dieron cita las 36 parejas participantes. Un total de 72 pescadores que disputaron seis mangas durante los tres días que duró el campeonato, con el objetivo de conseguir enfundarse la prestigiosa chaqueta de ganador.

Desde el jueves por la mañana, primera jornada del concurso, las condiciones meteorológicas fueron adversas, con intensas lluvias y bajas temperaturas, lo que dificultó mucho la pesca, como lo demuestra el elevado número de ceros que marcaban las plicas en muchas de las mangas disputadas. El río sufrió importantes variaciones de caudal y enturbiamiento en algunos momentos. Así las cosas, conseguir capturas se convirtió en una ardua tarea, donde la pesca con pesadas ninfas fue, sin duda, la más efectiva y la modalidad escogida por gran parte de los participantes. "Se preveía pescar algo mejor, pero con las fluctuaciones de nivel y bajadas de presión, creo que el balance final podemos darlo por bueno", asegura Javier Herrero.

En la prueba se dieron cita algunas de las mejores cañas de la pesca del reo de nuestro país, con presencia de aficionados de todas las autonomías peninsulares. Pese a esas desfavorables condiciones, se capturaron un total de 1.027 ejemplares de reo y trucha superiores a 21 cm. Destacar, igualmente, el gran tamaño de algunas de las piezas echadas a tierra, muchas de ellas por encima de los 40 cm, siendo la mayor un soberbio reo de 66,1 cm conseguido por José Matilla Vega.

Dos leoneses, vencedores

La prueba estuvo muy reñida desde su inicio, y en cada manga lideraba la misma una nueva pareja, lo que demuestra la igualdad y lo dura que resultó la competición para los participantes. Hasta el último momento eran varias las parejas que aspiraban a conseguir el triunfo, y el nerviosismo y la incertidumbre reinaban entre los aspirantes. Finalmente, se alzaron con el título los leoneses Martín Vielva García y Miguel Bao Coutado, con un total de 54 piezas, empatados a puntos con los segundos clasificados, Raúl Soria García y Juan José de la Fuente "Boti", que consiguieron 52 ejemplares. Esa igualdad de puntos hizo que el campeonato se decidiese en favor de la pareja que hubiera conseguido un mayor número de peces, y esas dos capturas de diferencia fueron, a la postre, las que decidieron la clasificación final.

Los ganadores son experimentados pescadores de reo, dos enamorados de esta especie, a la que dedican cientos de horas de río, y no menos de torno, todos los años. Detrás de este más que meritorio título hay mucho trabajo. Según Martín Vielva, "hemos procurado no destacar mucho uno sobre el otro, en este tipo de campeonatos lo importante es que pesquemos los dos. También es cierto que los tramos que nos tocaron nos agradaron desde un principio". Por su parte, Miguel Bao nos comenta que una de las claves del triunfo fue "la buena regularidad que tuvimos en todas las mangas, y también la suerte, que es necesaria, ya que pescamos los tramos altos cuando menos cargada de agua estaba aquella zona. Hemos ido encontrando la manera de dar con los peces, lo que nos permitió ir salvando las mangas". Ambos aficionados mostraban una gran alegría por el triunfo conseguido, llevan el reo muy dentro, y les hacía especial ilusión conseguir esta competición. "En la última manga, en Niserias, hemos sufrido mucho para conseguir las piezas que nos dieron el campeonato. El reo es un pez que nos ha marcado mucho como pescadores, ha sido una gran alegría" nos dicen los brillantes ganadores.

La cena de clausura en el Palacio de Cimiano, en las inmediaciones de Panes, puso el broche final a unos días donde la camaradería y el buen ambiente fueron el denominador común. Los vencedores se enfundaron la prestigiosa chaqueta que distingue cada edición a los ganadores de la prueba y, también, recibieron los reos de oro y el trofeo "Presidente Principado de Asturias" ante los aplausos del resto de competidores y público asistente. Con el posterior sorteo de regalos finalizó esta decimonovena edición, pero también supuso el inicio de la vigésima, en la que Javier Herrero ya está trabajando. "Se han solicitado las fechas para hacer una nueva edición la temporada que viene, hay demanda y este año la repercusión mediática ha sido superior a otras ediciones. Esperamos que nos permitan poder seguir celebrándolo".

martes, 5 de septiembre de 2017

«Las riberas del Cares siguen oliendo a combustible», advierten los pescadores



La presencia de hidrocarburos en este cauce persiste cien días después del accidente que vertió 30.000 litros de gasoil en sus agua

Se han cumplido ya cien días desde el vertido de más de 30.000 litros de combustible a río Cares y este cauce del Oriente de Asturias sigue sufriendo los efectos de aquel desastre natural. Aunque en estos meses ha habido alguna pequeña riada que se ha llevado parte de los hidrocarburos que llegaron al río tras el accidente de un camión cisterna en Niserias el 22 de mayo que le costó la vida a su conductor, la Asociación de Pesca del Cares-Deva asegura que el río «las riberas siguen oliendo a combustible y aún se ven manchas» iridiscentes.

El presidente de este colectivo de pescadores, Onofre Bárcena, explica que las pocas lluvias de este verano no han favorecido en absoluto la eliminación de los restos de aquel gran vertido. El río está más bajo, lo que ha hecho que los hidrocarburos que persisten en el cauce se hayan depositado en las orillas y mezclado con los lodos.
Los pescadores vieron como se recogían muestras del cauce para la realización de distintas analíticas sobre su estado, pero desconocen los resultados. Solo saben lo que les dijeron: que el río estaba bien, algo que no comparten. Y es que a los olores a combustible hay que sumar los cientos de peces que aparecieron muertos en las jornadas siguientes y los que, aún vivos, al ser capturados y cocinados desprendían un fuerte olor a gasoil. Esto es algo que no solo ocurrió en las primeras semanas tras el accidente. Bárcena asegura que a finales de julio, antes de que se cerrase la temporada para la pesca del reo, capturó uno en la zona de Mildón, aguas arriba de Niserias y que «al cocinarlo olía mal y no se podía comer». El presidente de los pescadores del Cares considera que aquel pez «estaría cerca de la zona donde se produjo el vertido y, aunque no murió, sí que está afectado y no se puede comer». La duda que tienen los pescadores es cuántos ejemplares estarán en una situación similar. Una pregunta que no resolverán hasta que con la llegada de la primavera se abra la temporada de pesca en ríos de 2018.


Podemos quiere conocer los resultados de los análisis realizados en el río para saber su estado

Muy preocupados también por el estado del Cares están en Podemos. La formación política ha presentado una pregunta en la Junta General para conocer qué medidas está adoptando el Principado con el fin de determinar si persiste «la contaminación por hidrocarburos en la cuenca fluvial». En este sentido solicitan conocer cada uno de los análisis que se han realizado, quién los ha llevado a cabo y qué material se ha utilizado en las analíticas, así como la fecha de su realización.
Estado de los lodos y las pozas

La diputada Paula Valero explica que en esta cuestión «sabemos que se tomaron muestras, pero no quién las encargó». «Consideramos que en este problema debe haber transparencia. Siempre que preguntamos por ello nos dicen que las aguas del Cares están bien, pero no nos dan los resultados de ningún análisis. También desconocemos el grado de contaminación que tienen los lodos y las pozas para poder definir las medidas a adoptar porque es precisamente en las pozas donde especies como el salmón hacen sus puestas naturales de huevos», indica la diputada de Podemos por el Oriente de Asturias.

Valero considera que en este problema el Principado y la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) «se pasan la pelota, cuando la responsabilidad entendemos que es del Principado». En Podemos opinan que las medidas urgentes que se adoptaron los primeros días tras el vertido fueron las adecuadas, caso de la colocación de barreras absorventes, pero no así las que se deben aplicar con posterioridad. «No existe un protocolo de actuación a largo plazo para accidentes de estas características para asegurar que no van a afectar a los ríos ni a la calidad de sus aguas», inciden en la formación morada a la espera de conocer la respuesta del Principado a su pregunta registrada sobre los controles realizados en el río Cares tras el 22 de mayo para conocer su estado y si persiste la contaminación en él por hidrocarburo. 

jueves, 29 de junio de 2017

Un mes después del vertido de gasoil sobre el Cares el río sigue sucio


N'asturianu: Un mes depués del vertíu de gasoil sobre'l Cares el ríu sigue puercu


http://www.rtpa.es/asturias:-Un-mes-despues-del-vertido-de-gasoil-sobre-el-Cares-el-rio-sigue-sucio_111498394544.html


Los pescadores denuncian que los peces están contaminados

Transcurrido un mes y tres días del fatal accidente de Niserias, en el que el vuelco de un camión cisterna provocó la muerte de su conductor y el derramamiento de 30.000 litros de combustible al cauce del Cares-Deva, el más oriental de los ríos asturianos trata de recuperar la normalidad.

Los pescadores aseguran que los peces saben a gasoil y que hay manchas de combustible. Desde los municipios ribereños se reclaman medidas en favor del río Cares.

Más allá de la desgracia humana y tras el vertido, en la ribera del Cares-Deva confían en que este río no vea mermado su potencial salmonero.

jueves, 22 de junio de 2017

El Cares, a la espera de una fuerte riada que elimine los restos del vertido


Algunas de las pierdas del Cares están adquiriendo un color blanquecino en los últimos días, resaltan los pescadores.

Los pescadores reclaman a la consejería que vuelva a instalar las barreras para contener el gasoil ante la presencia de combustible en el río



«La situación es cada vez peor porque el río está más bajo». Los pescadores habituales del río Cares-Deva siguen advirtiendo de las consecuencias del vertido de más 30.000 litros de gasoil y gasolina que tuvo lugar el pasado 22 de mayo tras el accidente de un camión en Niserias en el que falleció su conductor. «Si no llueve, seguirá empeorando. El agua del pozo se mezcla con la corriente del río, arrastra las piedras y remueve el gasoil que está en el fondo». Así lo explica Onofre Bárcena, presidente de la Sociedad de Pescadores del Cares-Deva. Una teoría que corroboran fuentes acreditadas de la consejería que aseguran que para solucionar el problema sería necesaria una riada.

Bárcena asegura que en el Principado no son conscientes de la magnitud del problema. «El daño real se verá en cuatro años, cuando descubramos que los alevines de salmón de este año, no vuelven al río en su madurez», señala Onofre. Recuerda lo que sucedió cuando se rompió el canal que iba de Poncebos a Arenas en septiembre de 2012. Bárcena asegura que no se ha recuperado ningún salmón de la repoblación de entonces. «La situación se repetirá ahora con el vertido», sentencia.

En su opinión, la consejería «retiró las barreras de contención demasiado rápido» y deberían volver a colocarlas para recoger el gasoil que está saliendo del fondo del río. «Cuando desapareció lo más grave y visible, pensaron que ya habían acabado con la limpieza, pero queda mucho gasoil en las piedras», explica Bárcena. Los pescadores aseguran que esperar a que llueva, como apuntan desde la consejería, no es una opción viable. «Tendría que estar lloviendo durante dos días seguidos y con mucha intensidad», puntualiza Bárcena, quien no tiene mucha fe en las riadas porque «el invierno y la primavera ya fueron bastante secos» en la región.

«El daño real se verá en cuarto años cuando los alevines de salmón no vuelvan al río»

«Es una pena matarlos»

La sociedad que agrupa a los pescadores habituales del río insta al resto de aficionados a abstenerse de matar a los peces. «Nada más abrirlos, hueles el gasoil. Si no se pueden comer, es una pena matarlos», apunta Bárcena. Aunque estos últimos días el río empezó a perder el tono más oscuro ocasionado por las algas, todavía se aprecia el gasoil. Incluso, las piedras más impregnadas con el vertido se han vuelto más blanquecinas por la exposición al sol.

El Cares baja negro de algas», advierten los pescadores



Los aficionados a este deporte observaron hace días este cambio en las aguas que más afectadas se vieron por el vertido de combustible

Honda preocupación entre los aficionados a la pesca fluvial y los amantes de un entorno tan especial como es el Cares. Las aguas del río bajan con una tonalidad cada vez más oscura desde hace varias jornadas, según señalaron a este diario algunos de los pescadores que frecuentan la zona. Al parecer, el extraño cambio en el color del río se limita al tramo afectado por el vertido de 30.000 litros de combustible que tuvo lugar hace varias semanas cuando un camión cisterna volcó en la carretera AS-114 a la altura de la localidad de Niserias (Peñamellera Alta). «Por encima de la presa -de Niserias- el color del agua es normal, y lo mismo sucede después de la confluencia del Cares y el Deva», explicaba ayer Nicolás Sánchez, miembro de la Asociación de Pescadores Cares-Deva.

Fue hace «unos doce días» cuando los pescadores, sorprendidos, se dieron cuenta de que el río bajaba «negro de algas». Una situación que rápidamente comunicaron tanto al Principado como a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.

Según indican diferentes expertos, lo que parece estar sucediendo en el Cares se llama eutrofización, o lo que es lo mismo, un crecimiento exagerado de diversos tipos de algas originados, probablemente, por la opacidad y el aporte de materia orgánica muerta que provocó en su día el vertido de combustible.
Sánchez criticó, asimismo, que el Principado haya repoblado el Cares este año con la misma cantidad de ejemplares que en ejercicios anteriores, cuando «tras lo ocurrido el número se debía haber triplicado».

sábado, 27 de mayo de 2017

«Algunos reos saben a gasoil», aseguran los pescadores del Cares




Los temores de los pescadores que frecuentan el río Cares-Deva se están cumpliendo. Al menos así se desprende de las afirmaciones que realizan los mimbros de la Asociación de Pesca del Cares-Deva. Las consecuencias del vertido el pasado lunes de 30.000 litros de combustible –gasolina y gasoil– al cauce, tras el accidente de un camión cisterna en Niserias en el que falleció el conductor del vehículo, se siguen notando casi una semana después en este río oriental muy apreciado por su pesca. De hecho los aficionados a este deporte aseguran que «algunos de los reos que se han pescado estos días tienen sabor a gasoil, es lo que están comentando varios pescadores».


El que habla es Raúl Ramiro, miembro de esta asociación de aficionados a la pesca, quien indica que «hoy mismo (por ayer) se ha recogido más salmones muertos del cauce.


Sus palabras las secunda Nicolás Sánchez, presidente de este colectivo, quien da máxima credibilidad a las palabras de sus compañeros. «La gente que comenta que los peces saben a gasoil los han pescado en las zonas libres. Y es algo lógico que cojan el sabor del combustible, porque cuando dejaban pescar en la zona de Tielve y los ganaderos vertían allí ‘cuchu’ los peces cogían ese sabor», recuerda este experto pescador. Sánchez avanza que durante las próximas semanas van a seguir apareciendo peces muertos en este cauce. De hecho se atreve a augurar que «posiblemente hayan muerto el triple de jemplares de los que se recogieron el primer día. Están en los remansos y en los pozos profundos». En aquella fatídica jornada perecieron cerca de 150 ejemplares de especies como el reo, la trucha o el salmón.

A la espera de una crecida

El presidente de los pescadores del Cares-Deva asegura que «en las orillas del río sigue habiendo gasoil y huele a combustible a metros de distancia». Su compañero Raúl Ramiro es de la opinión de que hasta que no venga una crecida importante el cauce no se va a acabar de limpiar. «El combustible no es algo que se vaya de un día para otro», reitera.

Aunque tanto el Principado como el Gobierno de Cantabria han realizado diferentes análisis de las aguas y han concluido que no existen problemas de contaminación en el río –el cauce está abierto tanto a la práctica de la pesca como a la navegación–, en la Asociación del Cares-Deva esta decisión no acaba de convencer a todos sus miembros. «La Consejería debe tomar cartas en el asunto. La gente viene al río a pescar, pero si no está en condiciones porque se siguen viendo peces muertos y huele a combustible igual hay que parar porque los que vamos al río lo hacemos para disfrutar», manifiesta Sánchez, quien califica la situación actual de «grave».

Por su parte Raúl Ramiro propone que «si los pescadores que vienen al Cares-Deva no se van a comer los peces que sacan por desconfianza o porque saben a gasoil es mejor que no los maten y así se lo he trasladado a la directiva de la asociación».

Desde la Asociación de Pescadores El Esmerillón su presidente, Antón Caldevilla, indica que «los pescadores que están pescando en la zona afectada por el vertido saben que no pueden comer los reos y las truchas que saquen allí». Caldevilla recuerda que hace años en Cangas de Onís tuvieron un problema similar con un vertido de menor tamaño proveniente de un depósito –unos 5.000 litros de combustible–, y que «esa temporada no se pescó de Cangas hacia abajo». El presidente del Esmerillón pide «que la gente sea consciente de que si no se pueden aprovechar los peces que pesquen, no los maten».

Presencia de pescadores

Pese a esta preocupación de una parte de los pescadores habituales de este río, ayer sus cotos estaban completos y en las zonas libres también había una importante presencia de aficionados a esta práctica deportiva. En la asociación son conscientes de que «la gente quiere seguir pescando y no quieren que se cierre el río, pero si el Cares no está en condiciones y siguen apareciendo peces muertos algo habrá que hacer», sostiene Sánchez, para quien este río ha sufrido «desastre tras desastre» en los últimos años. Se refiere al argayo de Llambrias, en Arenas de Cabrales, tras la rotura del canal que surte a la central hidroeléctrica existente en esta localidad, y que llenó de tierra el río durante semanas; pero también a las depuradoras de Panes y de Arenas, que por un motivo u otro llevan años retrasando su entrada en funcionamiento; por no hablar de las cenizas generadas en los incendios forestales de las pasadas semanas, parte de las cuales acabaron arrastradas hasta el río.


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